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¿Qué son las impresoras 3D y cómo funcionan?

¿Sabías que en la actualidad es posible crear cuerpos sólidos tridimensionales por medio de una impresora? Pues sí. Aun cuando no se han comercializado como otros equipos tecnológicos existen las impresoras 3D, cuyo principal beneficio es que genera objetos sin necesidad de usar un molde para ello.

Las impresoras 3D se utilizan mucho en el área de investigación e industrial desde hace algunos años. Gracias a los avances tecnológicos su diseño ha ido cambiando hacia modelos con tamaños más manejables y fáciles de operar, por lo que hoy en día pueden usarse en casa como cualquier otra impresora.

¿A qué se refieren las impresoras 3D?

Una impresora 3D hace referencia a un dispositivo que tiene la capacidad de crear cuerpos sólidos tridimensionales por medio de la adición de un material específico, la cual se hace por capas, sin necesidad de usar moldes y empleando la cantidad necesaria de materia prima, evitando sobrantes que representan pérdidas.

Los materiales con los que se puede imprimir un objeto en 3D son: ABS, PLA y termoplásticos, así como resinas, metales y fotopolímeros, aunque estos tres últimos son los más costosos, por lo que su uso ha sido principalmente industrial, pues las impresoras que trabajan con ellos tienen un precio bastante elevado.

¿Qué son las impresoras 3D y cómo funcionan?

¿De qué manera funciona una impresora 3D?

Para imprimir un objeto en estos equipos es necesario crear en la PC un archivo a través de un software específico para el modelado en 3D, como Catia, Solidworks o Autodesk Inventor. También pueden usarse aplicaciones Open Source como FreeCAD y OpenSCAD.

Cuando ese archivo es creado, se abre desde el PC o desde la misma impresora (usando para ello un dispositivo ISB) y se le da la orden de crear el objeto en 3D. El equipo automáticamente capta las instrucciones relacionadas con las coordenadas a seguir para elaborar el objeto.

Los planos que se usan en estos artefactos pueden descargarse de sitios web específicos para dicha actividad o ser creados por el operador en con los softwares ya mencionados.

Una vez que la impresora recibe la orden comienza a configurar y disponer el material, capa por capa, para crear el objeto en físico. En este proceso emplea solo la cantidad necesaria, por lo que no proporciona desperdicios que se traducen en pérdidas a escala comercial. Además, trabaja sin provocar contaminación ambiental.

Ventajas de una impresora 3D

Utilizar una impresora 3D para elaborar elementos físicos tridimensionales ya no es tan utópico como podría haberse pensado hace unos años. Con ello se obtienen algunas ventajas como:

  • Es un equipo fácil de manipular, por lo que no requiere la intervención de un experto para ello.
  • Facilita la creación de una gran variedad de artículos sólidos propios para el uso humano y animal.
  • No genera desechos ni sólidos ni gaseosos, por lo que no producen contaminación ambiental alguna.
  • Es muy útil para los arquitectos, pues permite al cliente observar a detalle la propuesta del diseño planteado.
  • No hay limitantes relacionadas con el modelado de los objetos, pues se pueden imprimir diferentes formas.

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